EL ORIGEN DE LAS GOMAS
Cinco siglos han transcurrido desde que se encontraron los primeros indicios de la existencia de este producto nativo del nuevo mundo. En 1495 Michele de Cuneo menciona, por primera vez el hule natural. Se sabe que acompañó a Cristóbal Colón en su segundo viaje, y en uno de sus escritos menciona que en la Española "existían árboles que cuando se les cortaba daban leche de la cual los indios hacían una especie de cera".
En 1521, Hernán Cortés vio cómo los aztecas en México usaban la goma de los árboles para impermeabilizar sus utensilios y para hacer pelotas de juego. Los colonizadores españoles también la utilizaron como impermeabilizante. Sin embargo en Europa, durante los siguientes 300 años, sólo se empleó en la fabricación de pelotas y otras curiosidades.
No fue sino hasta 1819 cuando el inventor inglés Thomas Hancock desarrolló el proceso con solventes, con lo que se inició la manufactura de artículos de hule en Inglaterra. Estos objetos incluían impermeables y botas de hule, todos ellos de baja calidad porque se hacían pegajosos en verano y quebradizos en invierno.
En 1839 Charles Goodyear descubrió accidentalmente que calentando el hule natural con azufre se podía obtener un sólido duro que no se fundía. Hancock, de manera independiente, llegó al mismo resultado y lo llamó "vulcanización".
No obstante, fue Goodyear el que depositó la primera patente sobre la vulcanización del hule natural con azufre (Patente U. S. 3633, junio 15, 1844).
En 1876 Henry Wickham, que se dedicaba a plantar cafetales, extrajo de contrabando 70 000 nueces de Hevea brasiliensis, de Brasil (que hasta la fecha tiene el monopolio de la producción mundial de hule natural). Estas fueron germinadas en los jardines Kew de Londres. Posteriormente se enviaron y se plantaron en Ceilán, Malasia y Singapur. Para 1900 los árboles cubrían más de 1600 hectáreas de esas tierras.

Figura 28. Chicles, llantas, pelotas y globos: elastómeros derivados del petróleo.
En 1888 el veterinario John Boy Dunlop, inventó los neumáticos para bicicletas con el hule natural. Al extenderse esta idea y aplicarse en la fabricación de llantas de autos se inició una nueva era en la industria hulera.